jueves, 15 de julio de 2010

DIFERENCIAS ENTRE DOJO Y GIMNASIO

He recibido el siguiente correo de un alumno, (que más se parece a un discípulo por lo de la disciplina) me pareció muy bueno y por lo tanto queda publicado aquí ya que muestra el espíritu de nuestro DOJO TANE.
Gracias Pablo
y sigue adelante con tu contribución para todos nosotros Miguel Pereya Sensei


A un gimnasio se va a hacer ejercicio físico, a un Dojo se va a formar un carácter y un espíritu.
A un gimnasio se va a disfrutar de las instalaciones limpias que se nos brindan por los dueños, en un Dojo uno hace la limpieza como símbolo de humildad.
En un gimnasio se llevan ropas y atuendos de diseñador, en un Dojo se va a entrenar con el corazón.
Un gimnasio es para todo el que pueda pagarlo, un Dojo es para quien el maestro elige.
En un gimnasio se practica deporte, en un Dojo arte.
En un gimnasio se fomenta la competencia, en un Dojo se fomenta derrotar al ego, la arrogancia y la vanidad propias.
Un gimnasio es un momento en la vida, un Dojo es la vida en un momento.
En un gimnasio se puede enseñar a ganar a otros, en un Dojo a luchar con las debilidades deuno mismo.
Un gimnasio es regocijo, un Dojo disciplina con alegría.
En un gimnasio podemos encontrar peleadores, en un Dojo se encuentran guerreros.
Un gimnasio puede estar en nuestros recuerdos, un Dojo es para siempre.
Un Dojo es el lugar donde se enseña la vía espiritual del guerrero.

Usa el nombre con dignidad y seriedad.


No queremos de ninguna manera menospreciar un gimnasio, dado que ofrece recreación, lo cual significa re-crear las energías perdidas por otras actividades, con lo cual lleva a la persona a la salud y al comportamiento caballeresco si es bien guiado.
Los gimnasios son sumamente importantes en nuestra sociedad, desde los griegos hasta aquí persisten, por algo es.
Solo queremos mostrar el porqué de algunas cosas en nuestro Dojo.

Es muy importante entender esto, en un Dojo no es mejor ni peor, solo DIFERENTE.

1 comentario:

pablof dijo...

Me faltó agregar que este es un texto que encontré en el blog de Fausto Antonio García Franco, Shidoshi http://bushidojo.blogia.com, a quién agradezco por estos pensamientos que me tomé el atrevimiento de reproducir.