sábado, 15 de agosto de 2015

Por segundo año consecutivo Sensei M. Pereyra visitó Santiago del Estero donde impartió seminario de Aikido, conferencias y práctica de Zazen, taller de Shiatsu y Danzas Circulares.

También visitó Tucumán dando una clase en el Dojo de Sensei A. Hamada.

Agradece profundamente la invitación tanto de Sensei R. Elías y A. Hamada. Hace extensivo a los alumnos de Santiago del Estero y de Tucumán. Dos hermosos lugares con personas sumamente cálidas.

Fue una semana muy intensa y feliz, donde se fortalecieron unos lazos y se extendieron otros.









preparando Danzas Circulares



sábado, 8 de febrero de 2014

video
SE DICE QUE KOKYU DOSA, O KOKYU HO ZAHO, CONTIENE LOS SECRETOS DEL AIKI
POR ESO SE ENTRENA A DIARIO, EN CADA CLASE.

viernes, 25 de enero de 2013

MEDITACION...ES






El maestro Taisen Deshimaru, decía que zazen es "musotoku" (sin fin ni espíritu de provecho), no obstante, la práctica cotidiana tiene sus repercusiones. Muchos alumnos nuevos y viejos me dicen y comentan constantemente, los beneficios logrados por esta sencilla práctica.

Siempre digo que sencillo no significa fácil. El espíritu de zazen está en la práctica constante. Solo que nosotros intentamos no ser rígidos. Sino ir logrando la postura externa e interna, gradualmente para no generar resentimientos en cuerpo y mente.
Esto sería peligroso.
A diferencia que los japoneses, nuestra idiosincracia no nos permite entrar de lleno en una práctica intensa.
Desde la postura física, ya sea en medio loto, seiza u otra, tenemos que dar al cuerpo un tiempo de adaptación. Sino, este sufre y empieza a rechazar el entrenamiento.
Ya estamos llenos de obligaciones y deberes que quisiéramos no tenerlos, para que agreguemos otro más con la excusa de sentirnos mejor.
Eso solo llevaría al resultado opuesto.

ZA ZEN, de a poco, paso a paso. Mushotoku, de a poco, dejando que se manifieste.
Hay que entenderlo y para eso tenemos que usar palabras, las cuales no nos iluminarán, pero pueden marcar el camino.

TENEMOS QUE APRENDER A SENTARNOS COMO UN TIGRE; COMPLETAMENTE RELAJADOS PERO MAJESTUOSOS

Miguel Sensei.

viernes, 8 de junio de 2012

VIAJE AL INTERIOR DE UNO MISMO, UN VIAJE EN SOLITARIO...






MEDITACIÓN 

Una forma de ser íntimo con uno mismo.

Se está haciendo una nueva actividad en AIKIDO TANE DOJO

Los viernes previo aviso, estamos juntándonos, practicantes, amigos y 

DESHI (alumno, estudiante, discípulo....)

Desde que empecé la práctica de artes marciales hace unos 37 años, y de AIKIDO específicamente unos 30, he visto mucha agua correr bajo el puente. En general, cuando entrábamos a un Dojo (lugar donde se practica la vía), teníamos naturalmente una actitud parecida a lo que un arte marcial requiere: disposición, respeto, colaboración, esfuerzo,.... En mi época, era impensable dejar que el Sensei barriera, si lo veíamos con una escoba, le solicitábamos inmediatamente la cediera para nosotros hacer el trabajo. Los deshi, preprábamos el Dojo, acondicionándolo para que el entrenamiento se desarrollara en medio de un ambiente limpio y agradable. Cuidábamos asi mismo la limpieza personal y la presencia, estábamos atentos a quien llegara y al retirarnos verificábamos que todo estuviera limpio y en orden. Hoy día, desgraciadamente, hay que insistir en eso en forma verbal, continua. Sólo algunos pocos captan el sentido del entrenamiento y tratan de estar acordes con el mismo. Estos son los pilares del Dojo, los que alientan, los que dan el ejemplo. Pero entonces, ésta es nuestra misión de base. Cuanto más alto del edificio, más atención hay que darle a los cimientos o base. Un buen practicante de artes marciales, se destaca por ciertas virtudes; las cuales ha tratado con esfuerzo y dedicación de desarrollar, a partir de su entrada en el Dojo. En la antigüedad, un Sensei (el que ha nacido antes) no aceptaba así nomás a un deshi, o montei (alumno). El aspirante debía demostrar su disposición a formar parte del Dojo, la mayoría de las veces permaneciendo uno o más años limpiando, cocinando y atendiendo al Sensei y a los practicantes. Era tratado con rudeza para ver su temple, y siempre tenía que estar dispuesto para los requerimientos de todos los demás integrantes del Dojo y principalmente del maestro. Este trato rudo y con aparente desprecio cambiaba rotundamente cuando era aceptado por sus propias virtudes, lo cual se trocaba en un trato firme pero con respeto. No obstante, el deshi seguía en un estado de disposición y alerta debido a lo anterior. Si por alguna razón este estado declinaba, era severamente reprendido e incluso expulsado del Dojo o del ryu (escuela). Los deshi, al ser aceptados, entraban en un compromiso con el Sensei. Este compromiso además de incluir lo anterior, incluía la no revelación a otros de las técnicas (salvo que el Sensei se lo autorizara), ni rutinas, ni nada concerniente al ryu ni al Dojo. Este compromiso, en muchos casos era firmado con sangre. Aquí entra algo muy importante, y es el concepto de LEALTAD, tan necesario para convivir en armonía. Esta virtud, la de lealtad, está representada en uno de los pliegues del hakama y es denominada “Chu” o “Chugi” Actitud de un deshi: Antiguamente, desde el primer momento en que el alumno pisara el Dojo, éste no debía jamás preguntar nada ni opinar nada, todo lo que diga y explique el Sensei se aplicará y realizará sin ninguna excusa y vacilación. Su comportamiento será el mas correcto y su etiqueta deberá ser intachable, siendo la principal virtud que deberá cultivar. El aseo y la puntualidad son dos normas que deberá tener siempre, así como un espíritu de superación y colaboración con los demás, siendo una persona cortes que ayude en lo que pueda a las demás personas, siendo esta una señal de hombre de buen corazón (kokoro). El Sensei: El Sensei es una persona que se merece toda la atención de sus alumnos, al igual, el Sensei mira a sus alumnos como hijos, aunque su comportamiento no fuese a veces el adecuado siempre lo hace con un sentido y motivo. Las enseñanzas a veces suelen ser duras, pues así saca lo mejor de cada alumno, haciendo de ellos hombres dignos de valor y respeto. Debido a lo anterior un deshi, desarrollaba siete virtudes* (representadas en el hakama) con lo que se convertía en un hombre íntegro. *Estas las desarrollaremos en una próxima publicación. Miguel Pereyra Sensei Organización Uruguaya de AIKIDO

domingo, 3 de junio de 2012

TANE = SEMILLA

Hemos llamado a nuestro DOJO, TANE; que significa semilla.

BIEN SENCILLO